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Helen Keller

Helen Keller
En 1882, una niña enfermó con una fiebre que estuvo a punto de morir. Ella sobrevivió pero la quedaron secuelas: no podía ver ni oír. Debido a que no podía oír, tampoco podía hablar.

Helen Keller nació el 27 de Junio de 1880 en Alabama, hija de un editor de prensa. Antes de su enfermedad, era una niña con mucha vitalidad y buena salud; con una personalidad sociable. Podía andar e incluso decía unas cuantas palabras. La fiebre le apartó del mundo, dejándole sin poder ver la luz y sin poder oír los sonidos. 

Sus primeras experiencias

Afortunadamente Helen no se desanimaba fácilmente. Pronto comenzó a explorar (descubrir) el mundo usando sus otros sentidos. La seguía a su madre cuando se movía, sujetándose sobre su ropa. Tocaba y olía todas las cosas que estaban alrededor de ella y sentía las manos de otras personas, para "ver" lo que estaban haciendo y copiaba sus movimientos. Era capaz de hacer algunos trabajos por sí misma de forma rápida, como ordeñar las vacas o dar forma con sus manos a la masa. Helen aprendía y reconocía a las personas palpando sus caras y sus ropas. También podía decir en qué lugar del jardín se encontraba, olfateando las diferentes plantas y pisando sobre la hierba.

Cuando tenía siete años de edad, inventó sesenta signos diferentes, que le servían para comunicarse con su familia: si ella quería pan, cortaba disimuladamente un trozo y untaba con mantequilla.
 

Su infancia

Helen era única: extremadamente inteligente y muy sensible. Ella misma era capaz de moverse con sus sentidos en un mundo que le era extraño y confuso, pero tenía sus propias dificultades. A sus cinco años de edad, Helen comenzó a darse cuenta que era diferente a las demás personas. Se daba cuenta que su familia no usaba los signos como ella lo hacía, sino que se comunicaba con su boca. A veces se colocaba entre dos personas y les tocaba sus labios. No podía entender lo que estaban diciendo y no era capaz de transmitir sonidos para querer decir algo con significado. Quería hablar, pero siempre que lo intentaba no se le entendía. Entonces se enfadaba pegándose golpes contra la pared de su habitación, pegando patadas y llorando con frustración.

Con el tiempo, cuando iba haciéndose mayor, su frustración aumentaba y su rabia iba a peor. Se convirtió en una persona salvaje y revoltosa. Si no conseguía lo que deseaba, se ponía muy agresiva hasta que su familia le daba lo que ella pedía. Sus travesuras favoritas eran tirar la comida de los platos de otras personas y romper objetos frágiles, tirándolos al suelo. Una vez su madre la encerró en una despensa. Esta situación hizo que se viera claramente, en la necesidad de hacer algo. Justamente, antes de cumplir siete años, la familia contrató a una tutora privada.

Su tutora

Anne Sullivan venía de un ambiente pobre. Ella perdió la visión cuando tenía cinco años y fue abandonada en una casa muy pobre. Tuvo la suerte de haber encontrado un lugar donde fue bien acogida: el Colegio Perkins para Ciegos, en Boston. En el colegio le llamaban "fiera" por su aspecto de cabezona y por su mala actitud. Afortunadamente, el director se dió cuenta que podía aprender a comportarse y ser una de las alumnas más inteligentes. Después de varios años y tras dos operaciones con éxito, recuperó su visión. Además se graduó, obteniendo un título de honor. Para el director de la escuela, estaba claro que Anne Sullivan era la persona adecuada para educar a Hellen Keller.

Anne pronto se dió cuenta de por qué Hellen tenía tantas rabietas. Ella sabía que si podía enseñarle a comunicarse, Hellen llegaría a ser una persona diferente. Antes de comenzar a educar a esta niña tan salvaje, tenía que controlarla. Cuando Anne intentaba evitar que Hellen hiciese algo que no le gustaba, Hellen daba patadas, gritaba y mordía. Anne conseguía vencer las batallas (peleas) utilizando su fuerza y mucha paciencia.

El alfabeto manual

El siguiente paso dado, fue la decisión de enseñar a Hellen el alfabeto manual. Es una lengua de signos en la que cada letra es signada en contacto con la mano de la persona sordo ciega, de manera que pueda sentir la forma del signo y su significado. Cada letra tiene un signo separado. Esto significa que las palabras y las frases pueden ser deletreadas. También permite que se puedan expresar las ideas más abstractas. Anne la ponía en contacto con el agua y le deletreaba la palabra A G U A, haciéndolo repetidas veces; hasta que Hellen empezaba a darse cuenta que cada letra que deletreaba representaba el significado del agua. Esta experiencia le ayudó a darse cuenta que cada cosa que había en el mundo tenía un nombre. Así comenzó a animarse y cada cosa que encontraba, la tomaba y preguntaba a Anne cómo se llamaba.

Anne continuó enseñándole durante los años siguientes. Le hablaba sobre todas las cosas que ocurrían a su alrededor. Deletreaba todas las cosas en la mano, usando frases completas más que simples palabras. Trabajando de esta manera, Anne iba preparando a su alumna Hellen, con nuevas palabras e ideas que necesitaría para poder prepararla para enseñarle a hablar.

Las dos solían pasear juntas por el campo, hablando sobre las ideas que surgían de la mente de Hellen. De este modo Anne consiguió mantener la atención y el interés de Hellen, a aprender cosas cada vez más interesantes. También hizo que participase en nuevos y atractivos hobbies como navegar en una barca, saltar desde un tobogán…

El cambio de Helen

Como resultado de todo este trabajo, Hellen llego a ser más civilizada y amable; pronto aprendió a leer y escribir en braille. También aprendió a leer de los labios de las personas, tocándoles con sus dedos y sintiendo el movimiento y las vibraciones. Este método se llama Tadoma y es una habilidad que muy pocas personas pueden llegar a desarrollar. También aprendió a hablar: el mayor logro (desarrollo) de alguien que no podía oír absolutamente nada.

Anne decidió que Hellen aprendiese más cosas que necesitaría para poder ir a un colegio. En 1888, las dos fueron al Instituto Perkins para Sordos en Boston. Allí Anne continuó enseñando a Hellen pero con materiales y textos que había en la escuela. En 1894, fueron a la Escuela Wright - Humason para Ciegos en Nueva York. Anne continuó con Hellen enseñándole distintas lecciones y actuando como su intérprete. Ella interpretaba en las manos de Hellen lo que los profesores decían en clase y transcribía en los libros, utilizando el sistema braille.

Su primer libro

Hellen demostró ser una excelente estudiante y se graduó con título de honor de la Radcliffe College en 1904. Tenía un poder de concentración extraordinario, muy buena memoria y muy buenos recursos personales para mejorar. Mientras estaba en aquella escuela, escribió "La Historia de Mi Vida". Este libro tuvo un rápido éxito y gracias a él, ganó suficiente dinero para comprarse su propia casa.

Hellen era muy religiosa y su fe le ayudó a examinar el mundo de una forma más cuidadosa. Comenzó a darse cuenta que el mundo estaba lleno de injusticias y que todas las personas no estaban en el mismo nivel de igualdad. La ceguera era, a menudo, causada por una enfermedad que también era la causa de que muchos vivieran en pobreza. Hellen colaboró en la creación de la Fundación Americana para los Ciegos, con el objetivo de ofrecer servicios a otras personas ciegas.

Helen se hace famosa

Recorrió todo el país, dando numerosas conferencias. Escribió muchos libros sobre ella y se realizaron varias obras y películas sobre su vida. Llegó a ser famosa, fue invitada por muchos países y recibió muchos títulos de honor de diferentes universidades extranjeras y de monarcas (reyes). En 1932, llegó a ser Vicepresidente del Royal Institute for the Blind in the United Kingdon (Real Instituto para Ciegos en el Reino Unido).

Después de su muerte, en 1968, se creó una organización en memoria suya para poder ayudar a los ciegos en un mundo en desarrollo.
Hoy, esa institución llamada Hellen Keller International, es una de las más grandes organizaciones que trabajan con personas ciegas de todo el mundo.

Un ejemplo a seguir

Es importante recordar que sin ayuda, Hellen Keller no hubiera podido hacer lo que logró. Hellen se apoyó mucho en Anne Sullivan, que le acompañó a cualquier sitio durante casi cincuenta años. Sin su fe en su profesora, Hellen probablemente se habría quedado aislada y perdida en un mundo confuso.

También, no hay duda que Hellen era única: extremadamente inteligente, sensible y decidida. Ha sido la primera persona sordo ciega que ha demostrado al mundo, lo que ha sido capaz de hacer con su vida. Pero no es la única persona con discapacidad auditiva y visual que ha tenido éxito.

Extraído de discapacidaduruguay.org


Comentarios (6)

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ComunaMujer 26-10-2016

Muchas gracias Silvia por compartir tu opinión con todas, nos enriquecen este tipo de comentarios. También nos dan ideas para futuras publicaciones. Cariños,

Silvia Olid 25-10-2016

Yo admiro más la comprometida y callada diligencia con que obran durante toda su vida,y sin esperar más retribución que la satisfacción por el deber cumplido, las amorosas personas como Anne Sullivan.Con todo respeto es que deseo compartir mi humilde opinión.

Comuna Mujer 12-07-2011

Qué hermosas palabras, Janet! Y son muy ciertas... el amor todo lo puede.
Un beso muy grande.

Janet 11-07-2011

Un ejemplo de que con amor, dedicaci'on y disciplina, las adversidades son simples escollos para descubrir la grandeza humana, imagen y semejanza del creador.

Comuna Mujer 14-10-2010

Querida Arhlene... qué bueno que te gustó la nota sobre Hellen Keller! Como tú dices: esta mujer es un ejemplo, que demuestra que no hay imposibles y que cuando se quiere, se puede. Un beso muy grande y gracias por estar junto a nosotros.

Arhlene Nikitchuk 13-10-2010

Excelente el artìculo sobre Hellen Keller. Me pareciò muy educativo y alentador ya que nos dà mucha fuerza y esperanza saber que nada es imposible. Realmente esa persona fue y serà una inspiraciòn para todos nosotros. Muchas gracias.

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